Soy de los tuyos - La comunidad de Don Bosco

Juana M. Rúa

(Servicio)

Madre de Miguel Rúa, quien fuera mano derecha y primer sucesor de Don Bosco.

A la muerte de Mamá Margarita, Don Bosco ve la necesidad de la presencia de mujeres que asuman los cuidados cotidianos de sus chicos, el lavado de la ropa, el vestuario, los arreglos, etc. No tomó esta decisión hasta que entendió que la Providencia se lo indicó.

Habló con sus muchachos sobre el tema, les consultó sobre la llegada a la casa de algunas religiosas o pagar a una mujer que pudiese encargarse de estas tareas concretas. Los muchachos respondieron: ­¡Qué venga una mujer!

Y se estableció en el Oratorio una mujer, pero no pagada, y ya bien conocida por los muchachos. Era la señora Juana María Rúa, que desde hacía años iba a ayudar a Mamá Margarita. Dejó las comodidades de su casa, para ir a vivir al humilde Oratorio de los inicios.

Si bien ya tenía sus años, era de robustísima, de gran cordura y admirable paciencia, amante de la propuesta cristiana y dispuesta a cualquier trabajo. Narran las Memorias del Oratorio que “todos los muchachos la quisieron con delirio. Atendía con preferencia a los aprendices, porque eran los más pobres y faltos de instrucción”. Murió en Valdocco el 21 de junio de 1876.

Desde mi humilde entender, la conocida frase “vamos a medias” que Don Bosco dice a Miguel Rúa se hizo carne primero entre sus madres y luego se concretó entre sus hijos.

Boletín Salesiano

Para Don Bosco, aquellos que lo acompañaron fueron piedra fundamental en el origen de lo que hoy podemos denominar nuestro carisma. Que al repasar anécdotas, encuentros y opciones históricas de estos personajes podamos reconocer aquellos dones y valores que hoy siguen vivos en cada uno de los que formamos parte de esta familia. En definitiva, esos nombres que nos antecedieron como educadores/ras, como ex alumnos/as, como familia salesiana, intentarán ser herramientas para seguir profundizando dimensiones tan propias de nuestra esencia como la escucha, la alegría, el acompañamiento, el servicio, la amistad, el compromiso social, la espiritualidad, la ternura y el cuidado. Dejémonos llevar por las historias, disfrutemos un rato de las opciones de otros/as tantas que en tiempos de don Bosco descubrieron una manera de estar entre los pibes. Reconozcamos esos valores que dieron origen al Sistema Preventivo en muchos de los que hoy, como comunidad del Santa, intentamos mantenerlo vivo día a día.

Juana M. Rúa (Servicio) - pdf