Casa Salesiana Santa Isabel

Diego Palma 251 -  San Isidro

(011) 4743-4209/ 9530 / 1453

santaisabel@santaisabel.esc.edu.ar

Casa Salesiana Juan Segundo Fernández

Av. Márquez 3055 - San Isidro

 (011) 4766-8069

casasjsf@gmail.com

CFP Pedro Enría

Av. Márquez 3055 - San Isidro

 (011) 4766-8069

cfppedroenria@donbosco.org.ar

Familia Salesiana

Damas Salesianas

a Asociación Damas Salesianas de la República Argentina (ADS), es una organización civil sin fines de lucro, formada por mujeres laicas católicas, que comprometen sus esfuerzos al servicio de la población más necesitada. Fundada en 1968 en la ciudad de Caracas, Venezuela, por el padre Miguel González, sdb, hoy extiende sus obras por toda la Argentina, América, Europa, Asia y África.

Nuestra misión es la Promoción Humana y la Evangelización, con el fin de ayudar a construir un mundo nuevo según el Evangelio. Para ello, diseñamos y gestionamos proyectos de acción social en diversas áreas de Educación, Salud y Formación humano-cristiana, dirigidos preferencialmente a la mujer, los enfermos, los jóvenes, los niños y las familias, desarrollando y revalorizando al individuo de manera integral. 

 

“SEMBRADORAS DE ESPERANZA”

 

“Mujeres de Iglesia en el corazón del mundo;

mujeres de mundo en el corazón de la Iglesia,

que, como opción vocacional,

hacemos del voluntariado social un estilo de vida”.

Cooperadores Salesianos

El nacimiento de los Cooperadores Salesianos resale a los orígenes del proyecto apostólico de don Bosco en favor de los muchachos pobres y abandonados, a esa Obra de los oratorios en la que desde el principio, en Turín, implicó a hombres y mujeres muy distintos y a veces lejanos entre sí que colaboraban cada uno según sus posibilidades. Don Bosco, ampliando su obra, se dio cuenta no sólo de la creciente necesidad de cooperadores (también sacerdotes, pero sobre todo laicos) que colaborasen con la misión salesiana, sino de la necesidad de unirlos en una asociación para dar mayor fuerza a su acción.

Creciendo rápidamente en número, con su efectiva participación, hicieron posible el nacimiento y el desarrollo de talleres de arte y oficios, sociedades de mutua ayuda, colonias agrícolas, imprentas, escuelas diurnas y nocturnas, oratorios, hospicios, misiones y orfanatos. En 1895, el Primer Congreso Internacional de los Cooperadores decretó el compromiso de contribuir a la solución de los grandes problemas sociales generados por el desarrollo industrial. Una acción, inspirada en los ideales de libertad, justicia y fraternidad que en sí son valores cristianos, y que sigue todavía hoy a nivel de estructuras económicas, educativas, sociales, políticas y de medios de comunicación.