Soy de los tuyos - La comunidad de Don Bosco

San Francisco de Sales

(ternura)

Nuestro Rector Mayor don Ángel Fernández Artime  nos contaba en una carta escrita al Boletín Salesiano: 

Tengo en mis manos un “documento histórico” que es un trocito de papel de 10,5 centímetros de largo por 5 de ancho escrito por un muchacho del Oratorio de Valdocco. El autor es el joven Miguel Rua. Y en ese pequeñísimo trocito de papel ha escrito lo siguiente…

“La tarde del 26 de enero de 1854 nos reunimos en la habitación de Don Bosco, el mismo Don Bosco, Rocchietti, Artiglia, Cagliero y Rua. Se nos propuso hacer, con la ayuda del Señor y San Francisco de Sales, una prueba del ejercicio práctico de la caridad hacia el prójimo, para hacer después una promesa y, más adelante, si fuera posible y conveniente, hacer un voto al Señor. Desde aquella tarde se llamó ‘salesianos’ a aquellos que se propusieron y se propondrán tal ejercicio”.

Inspirados en la bondad y en el celo pastoral del santo de la caridad, Don Bosco nos ha dado el nombre de salesianos y nos ha indicado un programa de vida en la máxima “Da mihi animas, cetera tolle”/ “Dame las almas, llévate lo demás”. 

         

En el Reglamento del Oratorio de San francisco de Sales que redacta en 1854, Don Bosco describe en el proemio la finalidad de su proyecto:

 

“Este Oratorio está puesto bajo la protección de San Francisco de Sales para indicar que la base sobre la que esta congregación se apoya debe ser la caridad y la dulzura, que son las virtudes características de este santo”.

 

Se inspiró en él para llevar adelante su apostolado en favor de los jóvenes pobres, abandonados y en peligro. Su caridad pastoral y la amabilidad de su bondad fueron determinantes en el estilo que Don Bosco vivió y transmitió a sus muchachos en los mismos orígenes de la fundación de la Congregación Salesiana. 

Para Don Bosco, aquellos que lo acompañaron fueron piedra fundamental en el origen de lo que hoy podemos denominar nuestro carisma. Que al repasar anécdotas, encuentros y opciones históricas de estos personajes podamos reconocer aquellos dones y valores que hoy siguen vivos en cada uno de los que formamos parte de esta familia. En definitiva, esos nombres que nos antecedieron como educadores/ras, como ex alumnos/as, como familia salesiana, intentarán ser herramientas para seguir profundizando dimensiones tan propias de nuestra esencia como la escucha, la alegría, el acompañamiento, el servicio, la amistad, el compromiso social, la espiritualidad, la ternura y el cuidado. Dejémonos llevar por las historias, disfrutemos un rato de las opciones de otros/as tantas que en tiempos de don Bosco descubrieron una manera de estar entre los pibes. Reconozcamos esos valores que dieron origen al Sistema Preventivo en muchos de los que hoy, como comunidad del Santa, intentamos mantenerlo vivo día a día.

San Francisco de Sales (ternura) - pdf